



Mi compañero de casa, que os voy a decir que no sepáis de él. La mejor frase suya
no bailaba tanto desde mi época en el “Riviera”. Se lo ha pasado en grande, ha disfrutado como un niño, bailando en los escenarios… Ahora eso si escuchaba un pito y solo pensaba en discoteca. A todas horas cuando vamos a ir a la disco, y cuando nos veníamos, ya nos vamos si es temprano… y todos con una pea de escándalo y si no que le pregunten al Oliva la que cogió, que más que una persona parecía un trompo o una pelota.
Los museos no le gustaron mucho, el acuario regular, la playa nada pero bueno eso se sabía… yo pensaba que iba a meter los pies en la mar, pero nada chiquillo no hay quien pueda con él… solo le falta maullar para ser un gato… pero por lo menos lo metí en un hidropedal que eso ya es un logro, iba meado río arriba y rió abajo… jajaja.
Descubrimos una faceta nueva de nuestro compañero: le gusta el reggeaton y la salsa ahora eso si bailar lo que es bailar no lo bailaba muy bien pero le pone ganas tela… y cuando ponían el house, ufffff ¡Viva Villa Panamericana!, ¡manos arriba el que quiera house!, esto era lo suyo se olvida de los amigos, de la mesa, de todo, se me colaba en el centro de la pista pero rápido.
Cuando queríamos mosquearlos le decíamos que íbamos a ir a un museo, porque ir a la playa le daba igual porque sabía que había bares y mientras tuviese música y una botella de ron el ya estaba tranquilito… jajaja
1. Con el puntazo cogió la botella y le metió un buchito… menudo pájaro
2. Con el pelotazo se colocó un zapato de una tía en la cabeza y estuvo un rato así.
3. Bailando en la villa, aquí es donde disfrutaba él, pasando de los museos.
4. Con unas muchachas bailando.